dimecres, 15 d’agost de 2007

Lecturas de verano (II)

Como había comentado en mi post anterior Lecturas de Verano (I), creo que la lectura recomendada de este verano es, con diferencia, el libro titulado Informe sobre la democracia en España / 2007 editado por la Fundación Alternativas.

Dicho libro realiza un balance sobre el estado de la democracia española analizando, de forma empírica explícita y com metodologia rigurosa, algunos de los aspectos más importantes de nuestro sistema democrático. El objetivo claro de dicho informe es contribuir a situar en el centro del debate público la necesidad de un esfuerzo compartido por mejorar los hábitos, principios e instituciones con los que se forja la satisfacción social y se alimenta la legitimación de nuestra vida colectiva organizada.

El libro ha sido subdividido en siete temas que vienen precedidos de un resumen ejecutivo a modo de balance. Los temas son los siguientes:

  1. El Gobierno y la oposición
  2. El Gobierno y los ciudadanos
  3. Los distintos niveles de gobierno
  4. La administración de la justicia
  5. Poder político - poder económico
  6. Pluralismo e independencia en los medios de comunicación
  7. Incidencia de la corrupción en la democracia

Creo que el mejor homenaje a los autores es la reproducción de algunos párrafos, aunque lo mejor será la lectura íntegra y personal del documento:

Teoría de la estrategia

Entendemos por estrategia de la crispación un desacuerdo permanente y sistemático sobre alguna iniciativas, propuestas, gestos, decisiones o actuaciones del otro, presentadas desde la otra parte, cualquiera que sea su alcance, como un signo de cambio espurio de las reglas del juego, incompetencia, electoralismo, carencis de proyecto, corrupción, revanchismo, oportunismo, etcétera y, en última instancia, como una amenaza a la convivencia, al imperio de la ley, los valores establecidos o el consenso democrático. En este tipo de estrategia deliberada predomina la negación del adversario y de su legitimidad(...)

Forma parte de la estrategia de la crispación responsabilizar de la situación a quien la padece y no a quien la provoca(...) ése es principalmente uno de los objetivos de la estrategia de la crispación: generarla para, a continuación o incluso al mismo tiempo, responsabilizar de ella a los demás.(...)

El elemento ideológico se refiere al grado de legitimidad que la oposición reconoce al Gobierno y viceversa. El funcionamiento normal de la democracia requiere la aceptación y el respeto por parte de los actores de algunas reglas no escritas: 1) el que pierde, reconoce su derrota; 2) el que gana, respeta al derrotado y no lo persigue; 3) para ganar no todo vale.(...)

En 1996 Felipe Gonzalez aceptó rápidamente su derrota, y en 2000 Joaquín Almunia asumió la responsabilidad de la suya anunciando esa misma noche su dimisión irrevocable; las nuevas legislaturas se iniciaban así en un clima de distensión y normalidad. Por contraste, bajo el liderazgo de Aznar, el PP disputó el 1989 la mayoría absoluta del PSOE impugnando los resultados en varias circunscripciones y la regularidad del recuento porque los resultados del escrutinio desmentían los pronósticos de las encuestas y, por la misma razón, en 2004 discutió el triunfo de sus adversarios atribuyéndolo a supuestas maniobras para capitalizar el atentado del 11-M. Las tres legislaturas que se iniciaron en esos años echaron a andar en un clima de tensión porque en todos mlos casos, el PP se resistió a reconocer los resultados sin reservas.(...)

España 2006

(...) el Partido Popular (PP) ha elegido la estrategia de la crispación para hacer oposición en la legislatura actual. Ello se manifiesta mediante tres características: a) es una estrategia deliberada (porque cree que le beneficia para sus interesas electorales); b) se implanta mediante la ausencia total de colaboración con el gobierno en algunos temas que, en buena parte, se corresponden con los que hasta ahora se habían identificado como de Estado (lucha contra el terrorismo en sus dos modalidades, la fundamentalista islámica y la etarra, y en parte en la estructura territorial del Estado) que ocupan el centro de la agenda política, dando lugar a un enfrontamiento completo; y c) tono durísimo en la crítica, que degenera en muchas ocasiones en insultos y ofensas.

(...) En definitiva, una percepción artificial de alarma social. Pero ni España se rompe o se balcaniza, ni hay ruptura del statu quo que se estableció en los asuntos básicos durante la transición (terrorismo, territorio, política económica, política internacional,...), ni hay peligro de una quiebra económica o social, sino todo lo contrario (si hablamos de economía y empleo, y no es lo único, España va mejor que cuando hace unos años se repetía de forma incesante "España va bien").(...)

Consecuencias de la estrategia de la crispación

(...) la estrategia de la crispación ha tenido sólo en parte los efectos que sus protagonistas buscaban: ha sido perjudicial para el Gobierno, aunque es muy dudoso que haya beneficiado en el mismo grado a la oposición. (...)

Básicamente, las tendencias de la actual estrategia de la crispación han sido las siguientes: ha servido para polarizar una parte del electorado, modificar su composición y desmovilizar a otra parte, abriendo un abanico abstencionista.

La política territorial

(...) la oposición del PP al proceso de reforma del Estatut y al resultado de la misma (recogida de firmas por todo el Estado para que el gobierno convocase un referendum sobre el Estatut y recurso de inconstitucionalidad, al que luego se añadió otro recurso del Defensor del Pueblo) fue en algunos momentos extrema: se dijo que el PSOE provoca la desintegració de España, tanto su alianza en el Parlamento con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) como por la aprobación de un Estatuto anticonstitucional; su aprobación es un a prueba de la trendición del Gobierno a las demandas regionales, etcdétera.(...)

Colusiones

(...) se han estudiado tres tipos de colusiones: las que se dan entre el poder político y los medios de comunicación, entre el primero y la justicia, y entre el poder político y el poder económico.

(...) una parte de los medios de comunicación han ejercido de correa de transmisión y caja de resonancia de las relaciones de confrontación entre el Gobierno y la oposición, haciendo válida la caracterización del sistema español como un modelo de "pluralismo polarizado".

Por ejemplo, el 11-M ha servido de recordatorio perenne de una especie de pecado original del actual Gobierno, por las formulaciones más extremas asociadas a determinados periodistas y medios cercanos al PP que han proyectado una especie de sombra de duda sistemática sobre la propia legitimidad de origen del Gobierno socialista, y con la escasamente velada atribución de connotaciones golpistas. (...)

(...) Los acusadores repiten la estrategia política del PP de responsabilizar de la crispación a los medios que la padecen y no a quienes la provocan, que son ellos mismos. Ha sido tan intenso el hermanamiento entre la oposición política y la oposición mediática en esta estrategia de crispación que algunos analistas se han preguntado quén dirige a quién en su desarrollo.

(...) En los últimos tiempos se están consolidando algunos procesos de ocupación de unos poderes por otros, lo cual genera confusión, debilita la separación de poderes y favorece la aparición de fenómenos indeseables de colusión. Como consecuencia de ello, emergen organismos no elegidos, cuya misión es el control de la legalidad, que intentan actuar como verdaderos poderes de veto(...)

Sin duda, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha devenido en España, durante la actual legislatura, en uno de esos agentes que intentar tener poder de veto.

(...) El ejemplo más explícito de esta interferencia fue el informe que elaboró el gobierno de la judicatura sobre el contenido y la constitucionalidad de la propuesta de nuevo Estatuto de Cataluña, a pesar de que tal informe no se le había solicitado ni por el Parlamento Autonómico ni por las Cortes Generales. (...) Más allá, el CGPJ no hizo estudios similares del resto de las reformas estatutarias.La decisión de realizar el estudio sobre el Estatuto de Cataluña no fue tomada de forma unánime en el Consejo, por lo que constituyó otro hecho divisivo en su seno.

La promesa de mayor calidad de la democracia

Los socialistas acusando al PP de una deliberada estrategia de la crispación, y los populares señalando críticamente a los socialistas por poner patas arriba los consensos básicos de la transición (...)

Tanto en los años noventa como en esta legislatura se ha generado un sindicato de intereses entre el PP, los grupos de comunicación más reaccionarios y confesionales, y ciertos elementos del sistema judicial. y tanto ayer como hoy las legislaturas nacían de la frustración y la sospecha producidas por una derrota electoral con la que no contaba el PP.

(...) el PP no comenzó su oposición dura cuando el Gobierno socialista inició sus "reformas radicales", sino desde el dia siguiente de que tomara posesión, con la comisión de investigación del 11-M. Con sus dudas, sus ambigüedades y reservas mentales, los populares han pretendido desde entonces generar la impresión de que éste es un Gobierno provisional, sobrevenido en las circunstancias trágicas de un atentado terrorista masivo, que no tiene autoridad para embarcarse en reformas ambiciosas.

1 comentari:

Lluís ha dit...

Hola amigo:

Una simple reflexión antes de que continúes con tus singulares aportaciones:

OPINIÓN Y EMPIRIA SÓLO PUEDES RELACIONARLOS OCASIONALMENTE. POR LO DEMÁS, NUNCA LOS UNAS, PORQUE CORRES UN ELEVADO RIESGO DE EQUIVOCARTE. ES MÁS, EMPÍRIA Y POLÍTICA DE PARTIDO SON CASI ANTAGÓNICAS.

DONDE SÍ PUEDES ESTABLECER RELACIÓN DIRECTA ES ENTRE EMPIRIA Y TEORÍA O TESIS, EN EL MARCO DE UN PARADIGMA OBJETO DE ESTUDIO.

Yo prefiero recomendar novelas de aventuras, intriga, terror, etc. Así me corro menos riesgos.

Saludos cordiales (que sí se complementan),

Lluís Tejedor